Statement

El arte no va a cambiar de inmediato el mundo, ni a la sociedad, eso todos lo tenemos claro. No va a evitar que haya guerras, ni gente muriendo de hambre, en este sentido es algo inútil. Pero tiene una función muy importante de visibilización, de concienciación, de crítica, de reflexión. No olvidemos, el arte puede provocar cambios y esta es una función superior. Sin duda es como una comida para el alma, y tiene la capacidad de conectar con nuestras emociones más profundas, generando empatía.

Más empatía y menos ombliguismo, eso es lo que deseo para el mundo.

El proyecto «The Dark Times»  es un grito contra la injusticia, es un reflejo de la realidad, incluso en sus aspectos más crudos y dolorosos, buscando la reflexión, el desafío de las normas y estructuras de poder existentes, busco despertar emociones que puedan provocar un cambio en nosotros, que puedan provocar una revolución.

La obra es esa rabia que te desborda y sale en forma de vómito estampado en un lienzo.

Con él, invito al espectador, de forma critica, a reflexionar sobre algunos sucesos sociales y políticos que, por desgracia, nunca dejan de estar presentes: conflictos bélicos, violencia, desigualdad social, represión, etc.

Los protagonistas son personajes de ficción de la cultura pop, cuyos retratos se enmarcan en los escenarios de este tipo de sucesos. Pongo a estos personajes en el centro de la narración, lo cual posibilita nuevas interpretaciones y sentidos. Igualmente, estos personajes facilitan la lectura del tema que trata cada cuadro al servir de resorte narrativo.

La integración de elementos de la cultura popular en mis obras sirve como un puente entre lo familiar y lo provocativo. Utilizo el reconocimiento y la nostalgia para atraer al espectador y, a través de este vínculo, introducir estos temas urgentes y, a menudo, incómodos. Además el uso del arte pop, no es accidental; vivimos en la época del consumismo y me atrae el aspecto irónico de usar como herramienta un arte destinado simplemente al consumo, sin planteamiento crítico, para transmitir mensajes potentes de temas actuales, y hacer una crítica de nuestra sociedad.

Este proyecto bebe de la sociología, explorando cómo los seres humanos responden a los acontecimientos actuales y, a menudo, actúan de maneras que perjudican nuestro mundo. Busco reflejar cómo nuestras acciones, motivadas por intereses personales, económicos y culturales, pueden tener consecuencias profundas y duraderas en nuestra sociedad. Mi objetivo es que cada pieza no solo sea una reflexión sobre la condición humana, sino también una invitación a cuestionar el status quo. Exploro cómo nuestras decisiones cotidianas y colectivas, muchas veces influenciadas por la inercia social y la desinformación, pueden perpetuar sistemas de explotación y daño. Al hacerlo, mi arte se convierte en un catalizador para el diálogo y la transformación social, alentando a los espectadores a considerar nuevas perspectivas y a tomar acciones concretas para un mundo más justo.

Jugando el límite del lienzo; la obra se extiende más allá de los bordes tradicionales para acercarse al espectador. Esta estrategia estética refuerza la tarea de dar un aspecto más atrayente a una obra con un mensaje difícil. Nos sirve de símil de como no sólo es el espectador el que debe acercarse al arte, sino que también la obra se acerca al espectador para dejar su mensaje.

Esta tridimensionalidad no solo desafía las convenciones del arte, sino que también simboliza cómo el arte tiene la capacidad de irrumpir en la realidad del observador, llevando el mensaje directamente a su experiencia personal. Este juego de pintura y costura con telas aportando tridimensionalidad a la obra, crean una conexión entre pintura, moda y escultura en una sola pieza

 Aspiro a crear una experiencia que no solo sea visualmente impactante, sino también profundamente transformadora